Tontunas

H1N1

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Imagínate que un día está de que te mueras. Del palo de empezar a enfermar sin motivo mientras un virus malévolo y conducido por nuestro gobiernos, desgobierna las calles. Tantas veces lo he visto en alguna película de tinte catastrófico, tantas, que verme en una situación así, gustándome tanto el género tendría gracia. Y ahora ¿qué?, me preguntaría mientras un sibilino y persistente pánico siembra las calles y ahora… qué.

Últimamente y gracias al último libro que me he leído me ha dado por hacer listas de cosas, es gracioso haberme sentido tan preocupada por ese viaje que no hice, por esa chica que no abordé, por esa otra que si fue abordada, por las millones de barbaridades que he dicho y he hecho en público, especialmente cuando era de noche, había salido de farra y me ponía el mundo por montera. Es graciosísimo, lo he pensado mucho… la respuesta, ya sabes, la de ¿Qué harías si supieras que vas a morir en diez días? Y la verdad es que no tengo una respuesta. Lo gracioso es que no tengo una respuesta. Lo habéis pensado en serio, no en un mundo idílico sino en uno gobernado por el miedo, por el pánico, por el desastre funcional a todos los niveles, lo habéis pensando en medio de una jungla en la que lo único que importa es la supervivencia.

He sobrevivido a dos atentados, he estado en el lugar equivocado y he dejado de estarlo y mi destino era estar allí y no se cumplió, por eso creo que soy una superviviente, no porque haya hecho nada especial por librarme de ninguna catástrofe sino porque el azar me ha ayudado a no estar en el sitio que tendría que estar cuando todo pasase. El retraso de un tren, una promesa de inicio de una vida mejor, un padre.

Me importaría una mierda lo que piensa la gente si dentro de diez días se declarase una pandemia mortal, sería tan importante lo que somos y lo que aparentamos ser y lo que es más importante, cómo de importante es como viva su vida tu vecino si la tuya propia está en peligro.

Piénsalo en serio, ¿te hace feliz esta vida?

Fronteras.

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frontera1En ocasiones nos da por mirar hacia el horizonte, es en esos días despejados y luminosos en los que nos sentimos menos humanos; dotados tal vez, de una sustancia divina que nos confiere la suficiente fuerza, física y mental que necesitamos para afrontar nuestro día a día; en los que no somos conscientes de lo que tenemos. No nos hacemos la pregunta, esa pregunta molesta y capciosa que retumba en los momentos de espera en los que el tiempo ha parecido detenerse. Momentos en los que estamos obligados a ser un mero receptáculo de la vida. Véase, el trayecto en tren hasta llegar al trabajo; léase, la duermevela que quiere removernos cuando estamos a un paso de caer en las incunables manos de morfeo.

Todos tenemos una pregunta, es de ley, pero casi nadie está dispuesto a averiguar la respuesta.

Mientras tanto seguimos, criptonita en mano con nuestro ritmo.
6 AM. Suena el despertador. Desayuno, ducha, conducir hasta la estación.
7:45 AM . Coge tren o el tren te coge, que más da, llega un momento en el cual una pierde la perspectiva de las cosas.
8:12 AM. Sal de tren. Coge Metro.
8:45 AM. Llego al trabajo…
Me enfado
Trabajo
Me enfado
Trabajo
Me vuelvo a enfadar
Trabajo
Me siento insatisfecha pero no existe otra opción
Eso me enfada mucho más
Llega la hora de comer.
Tapper.
Más criptonita.
Vuelta al trabajo
¿Hoy se irá pronto?, Espero que si, es lo único que me da esperanza
Vegeto
Trabajo
Vegeto barra trabajo barra vegeto
Es mi hora salgo.
Corremos hasta el metro.
Tren

Me duele la espalda y la cabeza. Se me duermen las piernas. Hoy ha llegado hasta la misma llaga de mi orgullo, y que tenga cada día que soportar semejante sarta de argumentos sin sentido, que tenga que soportar la estupidez suprema venida hasta mi puerto cada día laborable de mi vida. Es lo que hay, pues sí, es lo que hay. Encojamos los hombros por el momento.
15 correos por jornada y cada día tengo las cosas menos claras. Me aburro, me exaspero, me siento iridiscente en el quicio de mi silla. Rutina. Eso es la rutina, una sustancia que se te pega por todas partes como si fuera aceite y no hay manera de despegarlo. Parece que me han untado de alquitrán y después me han emplumado, todo con el objeto de reírse abiertamente de mi.

Realizo esa cuenta mental de nuevo. Llevo realizando esta cuenta unos cuantos meses.
Hora y media ida más hora y media vuelta igual a tres horas.
Tres por cinco igual a quince horas semanales.
Quince horas semanales por cuatro igual a sesenta horas al mes, es decir una semana y media de horas laborables se pierden todos los meses en mis trayectos tele transportables camino del trabajo. 60 horas mensuales de mi vida se escapan por las vías del tren, sesenta horas de mi vida son invertidas en absolutamente nada. Algunas veces leo o escribo, otras escribo o leo. Las menos, gran parte del tiempo lo invierto en vegetar y evitar la pregunta. Ya sabes que pregunta.

Pisotones, empujones, caídas, apretones, el aliento de la gente que te respira en la nariz. La prisa, la impaciencia, los retrasos, los esqueletos de yonquis que todas las tardes vienen a pedirme dinero para comerse la heroína No les llega, para comprar pan, necesitan un chute.
Después de nuevo el coche. Son las ocho de la tarde. Tengo suerte hoy mi cabeza no explotó.
Ana dice en España tenéis miedo.
Pues si lo tenemos, por eso nos hemos convertido en los santos esclavos de esta patria. Alguien tiene que darle comer a los bancos, pobrecitos, a ellos tampoco les llega para comprar el pan necesitan su dosis y es que la ambición nunca es pagada con moneda suficiente. Buen invento el de la moneda, si señor, el problema es que su producción estaba avocada a ser infinita. Cuantos problemas se ahorraría el ser humano si necesitará cada vez menos en lugar de necesitar cada vez más.

Mi momento, 45 minutos de Spining, allí me imagino entre verdes praderas que un día crucé. Vuelvo a sentir el sol en mi cara, el viento, el olor de los pinos, la frustración de haber hecho cuarenta kilómetros en vez de sesenta. La criptonita fluye por mis venas, es lo primero que hago en todo el día porque realmente quiero hacerlo, lo primero que es exclusivamente territorio privado, es mi momento de victoria a través del sufrimiento. Mi mente se pone en modo trabajo. Soy off. Estoy off. Solo respiro, recuerdo a mi padre enseñándome a montar en bici. Los músculos son un río de sangre que me hace sentirme poderosa, ni siquiera yo misma conozco el alcance de mi fortaleza; aquí arriba me siento invencible, preparada llegar a cualquier sitio. Este pensamiento peligroso me domina, no seré la primera ciclista que inicia un viaje del que quizá no retorne. Tienes que conocer tus fuerzas, tu limite, medirte. Existe un punto de no retorno, hay que conocerlo o tal vez se haga demasiado tarde para volver, por eso exploraba cada día mi resistencia física y mental. Con la mental no tenía problema , en general no la he tenido nunca, me siento lo suficiente fuerte mentalmente para afrontar cualquier reto mental que se me plantee.

Soy Parkman con los ojos en blanco, recorriendo lugares que no conozco. Aquí ni siquiera escribir es importante, lo importante es llegar, no importa cuanto duela. No importa cuanto se haya perdido por el camino, a menudo todo lo que no es realmente vital e importante para el ser humano se convierte en el mayor escollo con el que creemos encontrarnos. No lo encontramos lo llevamos con nosotros y resulta insufrible continuar hacia delante mientras no nos demos cuenta de cuanto peso llevamos a las espaladas. El lastre tiene que ser liberado del equipaje para poder continuar, sin sentar precedente, esto es una máxima en la vida.

Abro los ojos, el bipper automático me ha despertado, relajo, relajo, relajo. Respiro, respiro, respiro.
Sin ninguna declaración de intenciones por el momento, por el momento lo importante soy yo, llegar hasta la meta, la frontera, el límite es la meta. Conocerlo, porque aún me es desconocido. El limite es no entrar en el juego de quien juega en lugar de explorar. En lugar de explotar. Explota, me gustan las vísceras ajenas.

Llega el fin de semana, para engrasar las máquinas nos hacemos 8 kilómetros, ni siquiera sudo. Me divierte eso sí, probar que mi burra aún funciona con un mínimo mantenimiento. Somos parecidas, yo no necesito mantenimiento, sin embargo continuo funcionando.

Un día ya no miras más hacia el horizonte, bueno tal vez sí, de vez en cuando mientras estoy tumbada en la cama con la rodilla derecha inflamada, haciendo cuentas sobre las horas que he perdido sobre cuantas veces me he sentido frustrada por no haber llegado al límite; atisbo el horizonte que sigue ahí, inalcanzable y me hago, dolorosa lesión en poder de mi cuerpo, la siguiente pregunta, ya sabes, la pregunta… ¿no será que de verdad mi frontera era inalcanzable?

Manifiesto por la vida sana

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Manifiesto por la vida sana

No trabajar. El trabajo produce estres, el estres toxinas, las toxinas muerte.

No guardar sentimientos negativos hacia los demás, cualquier sentimiento encostrado en el interior que no produzca sinergia emocional es antiproductivo, corrosivo, consume energía y además no resulta elegante. Imaginate: “Me llamo Carla y hoy mi objetivo personal es odiarte”.

Consumir solo alimentos cuyos elementos componentes del mismo entendamos, es decir, calabacines= calabacines, pan=pan, nada de Tomate= aciduldante e-902, sacarosa… y al final de la larga lista de elementos un magnifico cinco por ciento de tomate. Lo que es, es y lo que no al carajo.

Un vinito, un cigarrito, un….

¡Una vez al día el toque de la alegría!

Recibir al menos un abrazo de un ser querido, un beso, un gesto de afecto. Está demostrado que el cariño aumenta la vida.

Dar afecto. Todo el que recibe tiene que devolverle al karma lo que da. Por cierto , gracias abuela, nunca olvidaré esta despedida después de tantos años de ausencia. No sé por que me elegiste pero te lo agradezco con todo mi corazón.

Hablar, repito, hablar con otros seres humanos aunque sean desconocidos, tengamos un día de perros y no paren de subirnos el euribor.

Pasar de los ex, las ex, los malos recuerdos, los pensamientos negativos, los desastres ecológicos, las prenomiciones funestas, las crisis mundiales que van a arruinarnos la vida. Recuerda lo que haya que pasar, pasará igualmente lo quieras o no.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

No dejes para mañana lo que QUIERAS hacer hoy.

No te exigas imposibles. Las metas inalcanzables producen frustraciones insoportables.

Sé generoso aunque sea en los pequeños gestos.

Sé humilde, también puedes equivocarte, es más tienes todo el derecho a equivocarte.

Da las gracias por cada momento que sigas vivo. Si hace sol alegrate de poder ver la luz, si llueve alegrate de poder mojarte, si te havenido la regla alegrate de poder tener hijos, si te has peleado con tu familia alegrate de tenerla.

Pero sobre todo no te olvides de lo más importante: Disfruta que la vida es lo único que verdaderamente tienes..

Ten Familia

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No había sido consciente hasta hace unos minutos del camino imperdonable que trazan los minutos en mi. Lo aprendí desde pequeña, un minuto sesenta segundos, sencillo , decisivo, preciso y rematadamente cruel. Me acerco a los treinta, llevo acercandome a los treinta casi todos los veinte. Ayer pensaba echada en la cama panza arriba, <<dentro de otros diez años tendré casi cuarenta y mi hermana tendrá casi cincuenta>> , de pronto rebusqué imagenes mentales de gente que tiene cuarenta años ahora y de gente que tiene cincuenta años y volví también hacia el pasado cuando mi hermana y yo esperabamos a que fuera una hora prudente y tardía para cerrar cualquier bar. El resultado una hernía discal el en corazón, un palpito, terror, darme cuenta de que mi musculatura ya no se aprieta a los huesos como lo hacía antes. Mirarme y no verme, sentirme estafada por la vida.

Esta mañana de nuevo el mismo ejercicio, pero con una broma macabra del destino añadida, esperar una llamada, ver la foto de mi sobrina diez años menor que yo y esa pose de incombustible energía trazada en tres medios, ella, el viento, el mar.

Tener familia es un mapa geográfico al cual estamos abocados todos los seres humanos, es ese continuo devenir de las horas que te recuerda cuánto ha pasado y cuánto ha de pasar.

Pensará también mi sobrina que será de ella dentro de diez años o estas cosas solo nos pasan a los que vamos a pasar de los veinte.

Para los políglotas

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A ver, realicen esta prueba. Consta de tres módulos…

1 – Modulo básico:
En español:
Tres brujas miran tres relojes Swatch.Que bruja mira que reloj?
En ingles:
Three witches watch three Swatch watches. Which witch watch which Swatch watch?

2- Modulo avanzado:
En español:
Tres brujas ‘travestís’ miran los botones de tres relojes Swatch.Que bruja travestí mira los botones de que reloj Swatch?
En ingles:
Three switched witches watch three Swatch watch switches.Which switched witch watch which Swatch watch switch?

3 – …Y este ya es para masters
En español:
Tres brujas suecas transexuales miran los botones de tres relojes ‘Swatch’ suizos.Que bruja sueca transexual mira a que botón de que reloj ‘Swatch’ suizo?
En ingles:
Three Swedisch switched witches watch three Swiss Swatch watch switches.Which Swedisch switched witch watch which Swiss Swatch watch switch?

Hala, y ahora coman un polvorón e inténtenlo de nuevo…

Nulle die sine linea

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Porque aunque te parezca insuficiente creará el hábito y la constancia o como dijo el mismo Picasso:

“La inspiración existe pero debe pillarte trabajando”

Redescubrir las ondas…

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He tenido de todo, un mp4, una psp, un ipod, un mp3 normalito y otro de los que tienen más gigas que ciclo de vida en meses y al final concluyo, como amante zoofilica de las cosas meridianamente claras que lo mejor es lo de siempre. La puta radio.
 
Me tiene loca, salvo inacabables jornadas publicitarias entre debate y debate, me tiene loca.
Variada, asintónica y desmenbrada en zonas geográficas. Estaréis conmigo que no hay nada peor que estar escuchando tu programa de radio favorito y salir de la zona cero de emisión, tal vez por aquello que tiene de irreparable perder el punto de conexión con algo que te engancha.
 
Ahora sí puedo decirlo bien alto, soy radiofila.