Hasta aquí puedo leer

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Han encendido las luces del puerto, me siento como un condenado a muerte. Soy culpable de casi todo , no derrocho energía cuando es lo que se espera de mi, no derrocho casi nada, pero eso en el fondo no puede ser tan malo. Paseo abrazada a la mentira por la inmensidad de gran vía, aquí solo existe el recuerdo de tus ojos, de los otros luceros que alumbran mis noches más oscuras.

Las que no duermo, pues esas.

¿Te he contado ya que mi cerebro se ha recubierto de melanina?, ¿que no quedan esperanzas dentro de mi resaca?, ¿que esta maldita tos me esta matando?, me río yo de la gripe A, a cualquier personaje publico que insiste en que nos vacunemos de dios sabe que, le pasaba yo un par de días este catarro, se iba a volver adicto al jarabe de codeína.

En el obtuso agujero de mi mente, ya no desfilan palabras, son constelaciones que se escapan serenas en las miradas ausentes de los transeúntes. Hay montajes de ilusiones, promesas de trafico impracticable, oscuridad invernal, frío primaveral, ausencia de nieve, de empleo, de caridad cristiana. Hay millones de parados que se despeñan en la noche madrileña. A las puertas de navidad compran suerte en forma de cupones de colores, se desgarran la tarjeta de crédito en caros restaurantes inhabitados. Reapareces, o lo que viene a ser lo mismo, una chica que viste tu peinado, su pelo largo, oscuro, brillante ondea como una bandera que me anuncia barra libre, suspiro como una gata, me acuerdo de tu manos.

Me revuelvo, pero eso ya no importa, el asiento trasero es casi mio.

Han pasado catorce meses, mi resistencia está llegando al límite, ya no puedo más, necesito confesar, hablar de ti, contarles que estoy enamorada, que me case con quien quería y no con quien debía, que al principio quería sentirme libre de decir la verdad pero que con el tiempo he comprendido que son gente sincera, normal, noble y que no tengo porque seguir ocultándome de nada.

La metáfora es la vida, no la navidad, hasta aquí lo tengo claro.

Vuelvo a mirar por la ventanilla del coche, de nuevo te veo, esta vez es tu pose, esa que tienes mientras tamborileas con los dedos tus labios, esa que usas cuando te peinas la coleta perfecta que calzas cada mañana. El flequillo cayendo en medio de tu frente, los ojos fijos en el café, la ausencia de tu madrugador gesto está pintada en el rostro de una turista japonesa, con los ojos rasgados obtura la vida. No eres tú, es tu recuerdo, al arrullo de un león despierta algo entre mis piernas, parece mentira que estando tan lejos, estés siempre tan cerca de mi. Tan dentro de mi.

Y es que hace falta algo más que el simple deseo de estar compartiendo vida contigo para despertar dentro de mi emociones tan básicas como el suicidio colectivo, la revolución francesa, el fin del mundo y una nueva edad del hombre, hace falta ser mucha hembra y mejor persona para conseguir que me vuelva loca, y tú sin duda lo lograste sin esfuerzo desde el primer momento que pusiste tus ojos, tus manos y el resto de tu cuerpo sobre mi.

La metáfora no es la cama, sino lo que yo creo que hago dentro de ella.

Supuras pasión por los costados, regalas energía, transmites dinamismo y eso despierta en mi una feroz atracción que hace que todas, y cuando digo todas son todas, mis barreras se derrumben.

Hablamos del tiempo, estamos llegando a nuevos ministerios, no del tiempo que hace sino del que pasa, no puedo evitar reírme a pecho descubierto, esta vez no es una imagen proyectada sobre ti, sino tu misma la que vienes a sentarte entre nosotros. Evoco, cada acto que sello contigo, cada aeróbico momento orgasmico, cada íntimo, placentero, imperturbable, esencial, emotivo, húmedo, instintivo, creativo, divertido, estupendo, intenso, profundo y por supuesto interminable momento que tengo contigo y me río, ellos me miran, yo solo me río

Tengo claro que la metáfora no es la verdad sino como cada uno la interpreta y la cuenta.

Vuelo hacia el tren, de camino pierdo veinte céntimos, es el regalo que dejo en la capital de España para que el transporte publico siga funcionando como debe, me doy cuenta de que ya no soy lo que era, me he vuelto veloz y resistente, será que quizá esta vez han tenido razón los médicos, el deporte es bueno, me ayuda a competir en carreras de velocidad con trenes bicolores.

Recuerda F=N*A. Fuerza= Masa* Aceleracion. Segunda ley de Newton.

Según esta formula, ayer, era toda yo, una mole infinita de fuerza que sacó el billete a tiempo, recorrió con sus 76 kilos de peso 100 metros y doscientos escalones en 30 segundos, quiebro primero a la derecha, después a la izquierda, luego de nuevo a la derecha y por ultimo al frente. Ningún récord mundial por el momento batido, solo muchas ganas de esconderme en la guarida de tu pecho y encontrar la calma que me roba la gran ciudad. Luces de colores, insisto, grabadas en una extranjera del mundo, provocan deseos inconscientes de huir.

Para ello segunda ley de Newton, indispensable.

En el fondo seguimos siendo animalillos a los que una excesiva información luminosa perturba.

Mientras tanto pierdo la cordura, un chico de color , cualquier color, se sienta a mi lado. Miro su piel, me parece bellísima. Está dormido. Transpira satinidad por los poros, es como una sabana de color chocolate, uniforme, tridimensional, inamovible. Parece una estatua mientras duerme, me acuerdo del David de Miguel Ángel.

Miro por la ventanilla del tren con la música a todo trapo, por un momento las farolas se reflejan en la ventanilla y la ventanilla en las farolas y así hacemos una constelación, la ventanilla y yo, de planetas y estrellas solitarias, me acuerdo del descubrimiento hace unos años de la supe tierra, si hombre, ese planeta que es 1,5 veces la tierra y cinco veces más pesado y que se supone cubierto de océanos o de rocas y que esta pegado a una estrella enana que es como nuestro sol pero mucho más frío. Un planeta que es bonito, pero no pivota y por eso no es la tierra, iba para tierra y se quedó en super tierra. Un planeta que comparte universo con nosotros que podría ser nuestro tesssssooorooooo sino fuera porque está a 20 años luz, es una faena que cada año luz venga a ser unos cuantos billones de kilómetros.

Oscuridad absoluta, he perdido mi constelación.

Tengo claro que la metáfora no es el universo sino como nos comportamos dentro él.

Tengo claro que esto no es la navidad sino lo siguiente, lo que está después de los chutes de glucosa, la efusividad, las comidas con los amigos y familiares, los regalos, las rebajas, los turrones, los huevos de pascua, ese maldito papa noel que sigue siendo rojo. Tengo claro que esto no es el portal de belén, ni el árbol, ni el tío que caga esperando que María escupa a Jesús por la vagina virgen. Tengo claro que no son los reyes magos, ni sabina, ni los millones de personas que exprimen sus últimos recursos con la esperanza de pasar la noche más buena de la mejor manera posible. Tengo claro que esto no es la noche de trivial después del atracón, ni los cubatas, ni el cigarro que me fumo porque deje de fumar cuando quería.

Tengo claro que esto no la historia es lo que sigue a la histeria cuando alguien nos dice hasta aquí puedo leer…

El resto tendrás que vivirlo tú.

Felices (y sucintas) Fiestas.

7 comentarios sobre “Hasta aquí puedo leer

    Deaquitania Abellán y Casal escribió:
    diciembre 12, 2009 en 6:51 pm

    Ya se echaban de menos tus entradas blogueras

    Susana Hernández escribió:
    diciembre 12, 2009 en 11:54 pm

    Bonito, bonito, niña. Inspirado, inteligente y tierno. Enhorabuena.

    Besos.

    Susana

    monicamartin respondido:
    diciembre 13, 2009 en 11:20 am

    gra-ci-as!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Nieves escribió:
    diciembre 13, 2009 en 7:53 pm

    Me encanta lo que escribes Moni, eres una estupenda escritora.. porque enganchas… un besazo tesoro y felices fiestas…

    YM escribió:
    diciembre 18, 2009 en 11:46 pm

    hola conosco a tu esposa por facebook soy de venezuela, te felicito me encanta tu pagina y tus obras, lastima que en mi pais no llegan tus libros, tienes una fans venezolana me muero por leer visivilidad lei un fragmento me mato el alma de verdad felicitaciones me quito el sombrero ante ti abrasos

    yaremi montero escribió:
    diciembre 18, 2009 en 11:48 pm

    se me olvido poner mi nombre en el mensaje anterior nuevamente te digo me encanta lo que haces

    monicamartin respondido:
    diciembre 28, 2009 en 8:33 am

    Muchas gracias!!!!, me parece que a Venezuela si que fistribuye bubok, pero no estoy segura… de todas formas gracias!!! y un saludo desde España.

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