El agua para el molino, para el estomago el vino.

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Pocos lugares en el mundo te ofrecen la posibilidad de adentrarte en un universo gastronómico tan diverso en un espacio físico tan reducido. En apenas dos calles puedes sucumbir a dos pequeños placeres de la vida que resultan históricamente inseparables la comida y el vino.

El casco antiguo de la ciudad de Logroño se exhibe ante el turista como esa playa sobre la que un naufrago desorientado y hambriento cae sin aspavientos. Nutrirse, envilecerse, enriquecerse y embriagarse es tan sencillo como perturbador. Baste con caminar sobre el gigante del hambre y los turbios y seductores aromas de la Laurel arrastraran los flujos cardinales de tu camino.

No voy a hablar en esta ocasión de su Concatedral , ni de su Mayor, ni del Rebellín, ni del proceso de Logroño en el que fueron quemadas cinco brujas. Tampoco voy a hablar de su belleza vertical, ni del afable carácter de quien allí vive, que prefiere ceder el paso, parar en el paso de cebra y celebrar la lluvia. No hablaré de sus frondosos parques, sus anchas avenidas, sus luminosos espacios abiertos. Ni siquiera mencionare el impresionante paraje natural que hay que atravesar para arribar buen puerto. No, hoy voy a conmemorar con quien me lea el bocadillo del tío Agus, el Champi del Soriano y el matrimonio del blanco y negro. Ve con el estomago vacío, la mente abierta y si quieres con el dinero justo. Con poco optarás a una amplia selección de tapas que te dejaran sin habla y es que disfrutar del placer de una tapa no debería ser territorio exclusivo de unos pocos.

El cosechero para días furiosos, el crianza para sembradas celebraciones. Explora la zona y recréate en lo que cada casa te ofrece, volverás para repetir, comparar o adivinar. Hay cosas en la vida que ni siquiera los duchos en palabras podemos explicar. Hazme caso, antes de morirte tienes que ir a la Laurel.

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2 comentarios sobre “El agua para el molino, para el estomago el vino.

    Seth Fortuyn escribió:
    octubre 26, 2007 en 12:34 am

    Un buen relato o novela o artículo o lo que sea, que trate sobre viajes, si es bueno te tiene que plantar las ganas de ir.
    Lo has conseguido 😉
    Un placer leerte, a ver si me paso más.

    Anonymous escribió:
    octubre 27, 2007 en 9:33 pm

    Precioso escrito, aunque la Laurel lo merece, alegra que a una persona que no es de aqui, le haya gustado tanto y lo sepa expresar tan bien y con tanto cariño. Gracias Monica, seguire leyendo tu blog

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