Mónica Martín

Entradas de Junio 2008

An-verso. Edición en papel

Junio 29, 2008 · 1 comentario

En vista de la buena acogida que ha tenido el formato electrónico de este libro de poesía, he tomado la decisión de editarlo en papel para aquellas personas que esten interesadas en adquirirlo en un formato convencional.

La edición digital permanece gratuita tanto desde este punto de distribucción como desde la página web.

Podeis encontrarlo a través de este portal que distribuye practicamente a cualquier lugar del mundo.

An-verso. Edición remasterizada en formato convencional

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Aprender a Soltar

Junio 25, 2008 · Dejar un comentario

Hace mucho tiempo escribí un pequeño cuento, que sinceramente espero os guste.


Aprender a soltar.

En un puerto muy muy lejano había una vez un pueblecito pesquero en el que todos sus habitantes se habían dedicado desde tiempos inmemoriales al oficio de la mar.

Algunos tejían redes para echarlas desde los botes pesqueros, otros llevaban la lonja donde se vendía el pescado que se había capturado, otros tenían tiendas donde se podía comprar cualquier objeto y así hasta el ultimo peldaño social de esta pequeña comunidad de obreros y comerciantes que vivían sin conflictos en un bello puerto donde llegaban visitantes de todas partes del mundo.

En este pueblecito blanco frente al mar había un señor de avanzada edad que se llamaba Miguel. Miguel se ocupaba de reparar los barcos que después los pescadores echaban a la mar, este viejo y complicado oficio se lo enseñó su padre al que enseñó también su padre y así generación tras generación.

Miguel desde hacía algún tiempo andaba preocupado y triste puesto que él no había podido transmitir su oficio y cuando él muriera; y sentía que para ello le quedaba poco; nadie en todo el pueblo podría continuar su obra y los pescadores tendrían que viajar muy lejos para reparar sus barcos o bien dejar de salir a pescar y la lonja dejaría de vender pescado y las familias que vivían allí dejarían de comprar en las tiendas el pueblo y poco a poco la gente, al no tener forma de mantenerse, iría desapareciendo hacia otros lugares donde si pudieran reparar sus barcos y salir a pescar.

Dada la importancia del tema, Miguel solicito ayuda a sus amigos y entre todos consiguieron encontrar un joven aprendiz que vivía en otro pueblo cercano y tenía fama de ser un muchacho muy inteligente y muy trabajador.

Desde el principio el joven aprendiz; que se llamaba Xoan; y Miguel hicieron buenas migas y aprendieron mucho uno del otro. Para Xoan era un trabajo muy gratificante el que hacía con Miguel puesto que era un hombre tranquilo y paciente que nunca se enfadaba y del que aprendía todos los días cosas nuevas tanto a nivel personal como a nivel profesional. Para Miguel enseñar el oficio a Xoan resultaba entretenido y satisfactorio puesto que el joven aprendía rápido y además de tener la fuerza y destreza suficiente que se necesita para ser armador de barcos, poseía un gran sentido del humor que le hacía sonreír todos los días.

Así semana tras semana, fueron pasando los meses y juntos repararon muchos barcos, botes, y lanchas para los habitantes del pueblo que se encontraban también muy contentos con el nuevo habitante. Aunque eran muchos los barcos que pasaban por allí para ser reparados Xoan se preguntaba porque desde hacía meses había siempre un viejo y enorme bote hecho de materias metálicas que ocupaba el espacio que a veces les era tan necesario y una tarde, en la que Miguel descansaba viendo el anochecer sentado en el muelle se sentó a su lado y le preguntó:

- Miguel, ¿De quien es ese bote?.
- Es mío. – Le contestó Miguel sin mirarlo.
- En ese caso deberíamos repararlo, temo que el agua este corroyendo los depósitos de combustible y un día salga al agua y contaminemos el muelle.
- Hoy no, tal vez mañana. – Dijo Miguel suspirando sin quitar la vista del sol mientras se engujaba la frente.
- Pero, Miguel, es peligroso debemos arreglarlo cuanto antes.

Y Miguel sin pronunciar una palabra más se levantó del muelle con su vieja gorra de lona en la mano y se alejo camino a su casa.

Para Xoan a partir de aquel momento fue obvio que ese viejo montón de chatarra representaba algo muy importante para el viejo anciano ya que no quería ni siquiera tocarlo para repararlo debía suponer una adquisición muy valiosa.

Pasaron las tardes y las mañanas y Miguel se encontraba cada vez más cansado, sabía dentro de si que estaba llegando el momento de retirarse a una vida mas tranquila y dejar paso a la juventud y este era un pensamiento que por un lado hacia que se sintiera en paz con su vida hasta ese momento y por otro le hacía sentirse intranquilo puesto que en la vida había hecho otra cosa que levantarse mañana tras mañana e ir al muelle a reparar y construir barcos. No podía desligarse de esa necesidad de ir todos los días al muelle aunque fuese festivo y este era un tema que empezaba a preocuparle.

Durante algunos días vino al muelle con unas revistas de barcos nuevos bajo el brazo y Xoan comenzó a extrañarse de que el viejo anciano quisiera adquirir un nuevo barco cuando el viejo bote que tenían desde siempre amarrado continuaba allí y no quería deshacerse de él ni por supuesto repararlo.

Una tarde en la que estaban sentados frente a la puesta de sol como era ya su costumbre, Miguel le dio a Xoan uno de los catálogos y Xoan lo miró estupefacto y le preguntó:

- Miguel, Si yo no tengo dinero siquiera para poder comprarme una casa, ¿Cómo es que me das este catalogo para que me compre un barco?-

Miguel sonrío y señaló hacia el viejo bote de latón que estaba junto a ellos y le dijo.

- ¿Sabes?, cuando yo adquirí ese bote tampoco tenía dinero para comprarme una casa, pero afortunadamente viviendo dentro de él en aquella pequeña y dura cama, pude subsistir durante unos años, los más duros que se han conocido por aquí y ahorrar para comprar la casa que ahora tengo junto con mi esposa. En ese barco, sobre todo en ese barco, he viajado por mar a los lugares mas bellos que puedas imaginarte, junto a él he pasado los momentos mas felices de mi vida y también los mas tristes. ¿Sabias que yo tuve un hijo?
- ¡¿Si?! – Preguntó asombrado Xoan.
- Claro, tuve un hijo hace mas de treinta años, iba a enseñarle a navegar conmigo en ese barco para que luego él pudiera quedárselo cuando yo fuese un anciano, ibamos a recorrer juntos el mundo llevando ese timón. – Relataba Miguel mientras se hinchaba su pecho y de pronto agachó la cabeza para mirar al agua.-
- Y, ¿Su hijo se caso y no ha vuelto? – Preguntó Xoan curioso.
- No. – Contestó Miguel con lágrimas en los ojos.- No. Una tarde como esta, cuando el tenía unos ocho años se empeñó en que salieramos con el barco a navegar, le encantaba este barco, ¿Sabes?, cuando lo compré era verde y blanco y juntos le pintamos en la proa el nombre de su madre.
- Ya casi no puede leerse.
- No, no puede leerse. Bien y yo no tenía muchas ganas aquella tarde de salir al mar porque había trabajado duro y me encontraba cansado pero por complacerle subimos al bote y salimos a pleamar a dar una vuelta para que pudiera llevar el timón un rato. Y de pronto, por esos caprichos que tiene el mar, el cielo empezó a ponerse de color gris opaco y comenzó a hacer un viento espantoso.
- Dios mío.
- Si, y a pesar de que le dije que se metiera dentro del camarote que intentaría dar la vuelta hacia el puerto no me hizo caso, quiso quedarse conmigo fuera y mientras discutía con él; porque era un chico muy tozudo; vino un golpe de mar y se lo llevó.
- Cuanto lo siento. – Dijo Xoan conmovido mientras le ponía la mano en el hombro.
- Si, yo también, casi toda la gente del pueblo estuvimos buscandole durante toda la noche sin encontrar ni rastro, hasta que al día siguiente el mar nos devolvió su cuerpo en aquella playa del fondo y desde entonces no he podido dejar de venir ni un solo día a ver este barco, a recordar ese día, a mirar esa playa. – El anciano se engujo las lágrimas y continuo hablando – Pero, ¿sabes qué? – Le preguntó mirándole a los ojos.
- ¿Qué?
- Creo que ha llegado el momento de soltar.
- ¿Soltar?
- Si. – Contestó miguel señalando al agua. – El combustible ha empezado a salir y esta manchando las aguas del muelle, pronto las corrientes subterráneas se llevaran el aceite y nuestros vecinos no podrán volver a pescar hasta que el aceite desaparezca. Por eso hay que soltar, va a conseguir que la pesca se muera y se pudra. – Xoan comprendió.
- Bueno, podemos llamar a alguien que se lo lleve por nosotros mientras no estemos.
- No, no, te lo agradezco pero quiero hacerlo yo. Dentro de este barco he vivido los momentos mas felices que recuerdo, pero tal y como mis recuerdos el bote también esta diluyendose no hace mas que ocupar espacio, un espacio que esta resultando molesto y contaminante para seguir avanzando. ¿Sabes?. – Le preguntó el viejo.-
- Si .- Asintio Xoan.
- Creo que ha llegado el momento de dejar que este barco se vaya , nunca volverá a ser como antes y además no tendremos sitio para amarrar el nuevo barco que vamos a comprarnos, ¿No te parece?.-
- Me parece.

Al día siguiente aparecieron por el muelle unos hombres que traian consigo un flamante bote de pocas esloras con la ultima tecnlogia para cruzar de punta a punta el océano sin perderse. Miguel y Xoan esperaron juntos en el muelle hasta que aquel que parecía ser el encargado desembarco y se acercó para hablar con ellos.

- Buenos días. – Dijo el capataz.
- Buenos días. – Contestó Xoan.
- Buenos días. – Contestó Miguel.
- ¿Pueden decirnos donde encontrar al armador del muelle?
- Soy yo. – Contestó Miguel.
- Le traemos su encargo y venimos a llevarnos un bote antiguo.

Miguel dudo por un instante pero por fin se acercó donde estaba amarrado y alzando la vieja soga les dijo:

- Aquí está. –
- Bien , ¿Arranca?. – Pregunto el encargado.
- Creemos que no, ha comenzado a salirse el aceite, mire. – Dijo Xoan y señaló al agua que estaba alrededor del bote formando ya una mancha negra.
- Bueno, menos mal que llegamos a tiempo, limpiaremos todo esto antes de irnos. Bien, me subiré para fijarlo al remolcador y mis compañeros me ayudarán a llevarlo al deposito, ustedes tendrán que soltar desde ahí los amarres, si nos coordinamos bien dentro de poco tendrán su nuevo bote y podrán deshacerse de esta chatarra.
- No es ninguna chatarra. – Le increpó Miguel.
- Deacuerdo. – Dijo el encargado riéndose y subiendo al viejo barco.

Cuando Xoan vio que la mirada del viejo se volvía triste se adelantó hacia los amarres para evitarle pasar por el duro trance de deshacerse del bote, pero el viejo lo agarró del brazo impidiendoselo y le dijo:

- Hay cosas que uno tiene que hacer por si mismo. Ha llegado el momento de aprender a soltar.

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Para los políglotas

Junio 25, 2008 · Dejar un comentario

A ver, realicen esta prueba. Consta de tres módulos…

1 – Modulo básico:
En español:
Tres brujas miran tres relojes Swatch.Que bruja mira que reloj?
En ingles:
Three witches watch three Swatch watches. Which witch watch which Swatch watch?

2- Modulo avanzado:
En español:
Tres brujas ‘travestís’ miran los botones de tres relojes Swatch.Que bruja travestí mira los botones de que reloj Swatch?
En ingles:
Three switched witches watch three Swatch watch switches.Which switched witch watch which Swatch watch switch?

3 – …Y este ya es para masters
En español:
Tres brujas suecas transexuales miran los botones de tres relojes ‘Swatch’ suizos.Que bruja sueca transexual mira a que botón de que reloj ‘Swatch’ suizo?
En ingles:
Three Swedisch switched witches watch three Swiss Swatch watch switches.Which Swedisch switched witch watch which Swiss Swatch watch switch?

Hala, y ahora coman un polvorón e inténtenlo de nuevo…

Categorías: Humor
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El instante

Junio 24, 2008 · 2 comentarios

Me apoyé en su hombro, su espalda, su torpe nuca.

No había ninguna libertad que darme, porque esta si, era mía.

Era como yo.

Dos pechos, dos almas, tres latidos… y después el batacazo al alcance de los besos.

Y la lengua, la saliva y el viento.

Y su boca en mi boca y mi cuerpo en su cuerpo.

Allí su calor encendido, el latido y el misterio.

Y una hembra y otra hembra, dos mitades un solo cuerpo.

Sin varones, ni fronteras. Sin culpa, ni lamentos.

Mónica Martín.

Categorías: Poesía
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Nulle die sine linea

Junio 24, 2008 · Dejar un comentario

Porque aunque te parezca insuficiente creará el hábito y la constancia o como dijo el mismo Picasso:

“La inspiración existe pero debe pillarte trabajando”

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Sobrevivir

Junio 23, 2008 · Dejar un comentario

 

Dicen que la buena suerte no es compañera de un artista, que si esta aparece su genialidad se corrompe y no regresa jamás. Tengo mis dudas sobre ello, si reviso la figura de Dalí, siento serias dudas al respecto.

 

Tal vez el problema este en que esperamos demasiado de la vida, fama, gloria y fortuna. Sobre todo fortuna y quizá deberíamos plantearnos de forma íntima y sincera si esa fama, esa fortuna y esa gloria nos hará realmente felices.

 

Concluía Punset en “Su camino a la felicidad”, que esa insatisfacción constante del ser humano no es más que un mecanismo biológico, son profundas cicatrices que nos llevan a superarnos en el deleite del placer y que si hay una verdadera definición de felicidad, tal vez ésta se aproxime a la fugacidad, al brevísimo espacio de tiempo que uno lo disfruta.

 

Véase como referencia un orgasmo. Una intensa búsqueda de placer que concluye en una explosión de sensaciones, en ocasiones tremendamente ruidosas.

 

Y ¿después?

¿Qué?

¿El vacío, otra búsqueda en el camino o un breve descanso?

Tal vez, ¿un cigarrito?

 

Cada cual que escoja la mejor forma de supervivencia en su propio caos. Yo me quedo descansando un poquito., acunada entre las sabanas limpias que me ha prestado esta noche efímera que es la vida. Saboreando el momento, transpirando normalidad. Vacilando en esos vestigios gallardos de reintentos. Orgullo de gitana comedida en la poderosa satisfacción que le da el poder de la sinceridad y la palabra. Pues grito, o callo, pero siempre soy yo misma. Descanso en la herencia, más bien chulería, desparpajo. Teatro de sombras que finalmente se queda en nada.

Buena suerte.

Otras noches suerte neutra.

Y en las noches venideras un calor que aplasta conatos de incendios verbales.

 

Es un deber humano sobrevivir a cualquier cumbre de felicidad que una se encuentre en su camino para recordar otros momentos de la vida menos altivos y que a fuerza de dolor forjaron el desarrollo de la paciencia, tan escasa y necesaria en estos días.

 

Y tú, ¿cómo sobreviviste a tu último momento de felicidad?

 

Categorías: Humor · Relatos
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Para todo lo demás…

Junio 20, 2008 · 1 comentario

El coste de crear:

- Escribir una obra maestra : de doce meses a toda la vida.
- Dejarse corregir por un profesional : pide presupuesto pero menos de trescientos no te cobran fijo.
- Registrarla en la propiedad intelectual : 12 euros por obra, una mañana de trabajo y echa paciencia cuando vas a registrar el libro nadie entiende que pintas allí y suelen molestarse porque no te has descargado los impresos por Internet y los has rellenado antes.
- Imprimir chorrocientas mil copias para enviar a editoriales: calcula a 0,10 por hoja.
- Encuadernar las chorrocientas mil copias: 2,38 por libreto
- Enviarlo por correo: 8 euros más o menos pero depende del peso.
 
- Esperar pacientemente a que alguien conteste: Una terapia de reanimación de la autoestima.
 
Ver tus libros publicados, digan lo digan, NO TIENE PRECIO.
 

 

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Metro de Madrid. Vuela.

Junio 12, 2008 · 2 comentarios

¿Paso o no paso?.Paso. A empujones, como sea, no puedo retrasarme. Otra vez contra la puerta, os conozco a casi todos en este vagón. Mala suerte, hoy me apretan contra el de la cebolleta. Que asco. Solo son las siete y media AM. y el pestazo a sudor ya corta la respiración. Parados. Por un  momento se apaga la luz y un famélico fluorescente de  emergencia nos alumbra en las tinieblas. Fuera la huelga arrasa con la paciencia de los conductores, los consumidores y otras especies venidas a menos.

 

Quiero ser hormiga por eso socavo trayectos amargos eneste agujero insano.

 

La  primera vez me asusté, hoy me da igual, es el pan de cada día. Me he hecho inmune a esta ratonera por dos reales, va a tener razón mi amiga, son las cosas que posees las que te atan, te hacen tener miedo. Un miedo cada vez más presente a ser libre. Un día me levanté, era demasiado tarde para volver a elegir. Hipoteca, coche, tarjeta y críos. 30 días de vacaciones naturales. Tiempo perdido. Esclavitud, se cuela en mis pulmones. Asco. Reproducirme para morir. Llevarme mis recuerdos. Para huir se ha hecho tarde, peor, he llegado a mi parada. Sigo, tal vez mañana pueda sentarme en el trayecto.
 
O tal vez tenga una oportunidad real de escapar del sistema.

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Protegido: No permitido a corazones sensibles.

Junio 4, 2008 · Escribe la contraseña para ver los comentarios.

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Que no, que no… que no hay crisis.

Junio 3, 2008 · Dejar un comentario

Yo creo que ya somos lo suficientemente adultos como para que no traten de maquillarnos una realidad que es, a todas luces, evidente y tácita. Hace unos meses creí en el hombre de los ojos azules, en el que habló de una leve desaceleración económica, de un serpávit que ahora me pregunto donde está. El hombre del traje con caídas perfectas, gestos unánimes y firmes, el hombre de gesto amargo y decepcionado con una oposición demasiado dura.
 
No se qué tipo de oposición hubiera sido la mejor pero desde luego la oposición en nuestro país es nefasta, en primer lugar durante cuatro años han tratado de dividir la opinión española y de lesionar los derechos de un porcentaje alto de ciudadanos, entre los cuales se encuentra el colectivo LGTB. En segundo lugar ahora en lugar de representar a quienes les votaron se dedican a enfrentarse, si hay crisis o no en la oposición es algo que se escapa a mi capacidad analítica lo que si puedo hacer es opinar como una ciudadana más de a pie y opino que el panorama político español está en toda su extensión en franco declive.  Y es que no hay ya ni quien represente como es debido a los ciudadanos, ni quien los proteja y mucho menos quien los tenga en cuenta.
 
Que no hay crisis. Yo me despeloto.
 
Es evidente que la hay. No es ya que los curritos de a pie no podamos permitirnos ciertos lujos medianamente caros, vacaciones idílicas o insultantes opulencias con el menú de cada día, no, es que sencillamente no podemos hacer frente a nuestro día a día, hasta tal punto esto es así que ha caído en picado el consumo de todos los bienes y servicios de primera necesidad de los consumidores. Señores y Señoras abanderados de la clase política actual y moderna que capitanean nuestro barco, dense una vuelta por cualquier supermercado el día veinte de cada mes y verán que está vacío. Es más realicen un estudio de consumo sobre los pagos a crédito de menos de 300 euros al mes por unidad familiar y comprobaran que mucha gente en nuestro país subsiste al golpe de tarjeta de crédito. Y la tarjeta mágica todo el mundo lo sabe es un peligro como no puede haber otro en el mundo, yo le tengo más miedo que al hombre del saco.
 
Sin adornos, seamos claros, la culpa de que la unidades familiares; sean estas de la índole que sean; no subsistan es suya por haber consentido que las constructoras, las petroleras y demás especies carroñeras a las que hemos sufragado caprichos, dietas y casas de ensueño nos desangraran total y abiertamente, bajo el beneplácito de una sistema judicial y político sobre el que tengo mis dudas.
 
Ahora, tengo que decir algo más, me alegro de esta “velada” crisis, ojala se estrellen todos en la más miserable ruina económica y sufran en sus propias carnes la ansiedad que sufrimos la gente honesta que trabajamos y pagamos nuestros impuestos cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo es casi imposible subsistir.
 
 

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