Aquí tenemos al primer valiente
Poema cedido por Angel Cabrera
Entre tinieblas obtusas y
anuladas vivía hasta verte.
Y fue como despertar al ocaso
y callar con el deseo, el alma
que luego de ver el brillo
en los ojos que la vida te dió
no pudo la razón evitar la pasión.
Y si a venerarte tuviera que partir
yo camine presto a tu encuentro
y andar ardiendo en fuego interno
partiría ascendiendo en busca
del mayor dolor de amor jamás visto.
Vivía, sí, eternamente en tinieblas
hasta verte cerca, de mi frío, tu calor.
Y versos cita lenta mi alma inspirada
y lenta en versos supira mi alma enamorada.
Más no digo yo advirtiendo mis errores
que en la vida quimera y ensueño me abarque
pero quien de la aguerrida batalla del amor
no se acoja, loco por morir avanza moribundo.
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