Mónica Martín

G20 2.0

Septiembre 8, 2009 · 1 comentario

G-20 2.0

Tenía una propuesta seria, por parte de mi suegra, de entrar en el blog de Risto y pegarle el post. Lo estuve pensando (cinco segundos) anoche y he decidido que no, que yo por mi misma no voy a entrar en su tocho-ombligo de modernillo funky enteraillo de la vida a decirle lo que pienso, que busque fuera si quiere información, que es lo que hace todo hijo de vecino, es más para ver la realidad hay que salir de casa, así que… tú mismo.

Tengo que volver a hablar de tu programa, lo siento. Igual tú no lo crees pero lo siento de verdad.

Veo que has descansado, el fin de semana te ha sentado bien. Has podido regocijarte en tu sumun-share televisivo. Te has hecho cosquillas con los dedos de los pies en la nuca, te has lamido el codo, te has tocado la punta de la nariz con la lengua… ah!… que no, que no lo has hecho… pues lo demás tampoco. Cambiar el tono, ofrecer algo que no sea un refrito pro-telecinco, darle un formato propio que se aleje de la vulgaridad; eso tampoco lo has hecho. Venga, no puede ser tan difícil, manda al cagao a la productora y haz lo que te salga de las pelotillas.

Ahora va en serio. No sé el resto de telespectadores, yo ayer pase la gripe y (griega) con tu programa, entiendo que es tuyo porque solo sales tú de cuerpo presente. Como toda gripe tuve cinco minutos de subida al ver que no tartamudeabas, cinco minutos de estancamiento febril al comprobar que era la misma mierda con distinto olor, cinco minutos de desconexión, es lo suyo después del estancamiento y por fin cinco minutos de ausencia. De una total y placida ausencia.

Me arrasque la barriga mientras seguía inventando criaturas con el Spores (prometo que dejaré los videojuegos y volveré a escribir solo necesito un poco de tiempo) y cuando deje de escuchar el tonillo nostradamico de tu voz pregunté:

Cariño, ¿Quién estaba en el número uno? y cariño que miraba la televisión desde hacia rato sin prestarle atención me contestó… ¿Ya has conseguido asociarte con los reptus inmundus?. Obviamente estaba más atenta a mi partida de rol entre criaturas del pleistoceno que a la lista.

Ya sabes… la lista. Esa lista en la que una chica que tiene un látigo y se pega de bruces con un mazo que parece la cola de un dinosaurio. Si, hombre esa lista que se supone que penaliza a los 20 peores personajes de la actualidad… joder! Que si, esa lista que iba a presentar un creativo de publicidad y con la que nos íbamos a quedar bocas. Macho!!! Esa lista que hizo un montón de audiencia el primer día y tras la cual un montón de corazoncitos como el mío hicieron ..chof. Ya lo has recordado. ¿A que si?

Esa lista que nos promestiste iba a revolucionar el mundo de las listas.

Esa lista no existe.

Tu programa me aburre. La televisión son minutos, lo decís todos los que estáis en ese mundo, minutos que hay que aprovechar para enganchar a la gente, de eso se trata, de quitar esos minutos de ocio que la potencial audiencia puede dedicar a otro hobby (por ejemplo a leer) o a otra cadena e invitarles a que se queden. Aprovecha esos minutos para rebelarte de una santa vez y hacer las cosas como quieres. No me creo que seas tan hortera (bueno tal vez después de lo del hummer si que lo seas).

En fin, esperaré a la versión 3.0, a ver si me convence aunque ya sabes lo que dicen por ahí… no hay dos sin tres.

→ 1 comentarioCategorías: Uncategorized
Etiquetado:

G20

Septiembre 5, 2009 · 3 comentarios

No iba a hacerlo, pero después de ver dos programas seguidos ya tengo más criterio del que él mismo ha tenido en algunas ocasiones para enterrar en su psicopática verborrea a algunos pobres inocentes que tan solo estaban peleando contra viento y marea por hacerse un hueco en el mundo de la música.
Risto, deja los platos de TV y escribe libros, se te da mejor.
No es que yo sea defensora acerrima de Jesus Vazquez, me cae bien, eso si; ni tampoco lo soy de los triunfitos siempre he creído que debía hacerse una selección más cercana a la composición y menos basada en la imagen y las voces que son capaces de reinterpretar espectacularmente; pero después de ver los dos programas de G-20 he sentido una especie de desilusión aderezada de curiosidad. Empezaré primero por la curiosidad; si hay algo que me ha gustado de Risto, de entre todo lo que ha parido, ha sido su libro. Su primer libro “El pensamiento negativo”, es vivo, inteligente, cachondo, mordaz, no tiene nada que ver con la mala educación a la que últimamente nos tenía sometidos el personaje de Risto; pensé ilusa de mí que tal vez en OT, estaba limitado, que podría hacer y sobre todo decir cosas mucho más interesantes de las que decía si la cadena le daba un poco de libertad creativa, pero tengo que decir que me he llevado una gran decepción. El formato del programa me parece superficial, el énfasis de Risto forzado, está perdido, desorientado y cuando tiene que rematar al toro a duras penas si consigue marearlo. Seguro que JV se está frotando las manos en el sillón de su casa mientras ve como un día tras otro (de momento) Risto no consigue conducir adecuadamente su nuevo proyecto.

Seguro que alguna risilla malevola se le escapa, es humano.

Si yo fuera él iría cambiando algunas cosas, para empezar haría criticas de verdad, ya que el mastodontico cuerpo de Teresa de la Vega no me parece argumento suficiente para incluirlo en un G20. Me centraría más en los temas que verdaderamente interesan a la población y sacaría más contenido callejero y menos de peli porno, ya que el exponer en macropantallas imágenes de otros tiempos de Miriam de la Piedra me pareció soez y de mal gusto. La chica del látigo está pasada de moda y el sky de la lista me recuerda al salpicadero de un mil doscientos, no hablemos del mazo que es menos efectivo en causar impresión al espectador que Zapatero en intentar sacarnos de la crisis.

La televisión, la mires como la mires, últimamente es una bazofia, solo se habla de Belen Esteban, el Jesulin, la Campanario y la madre que los parió a todos. Se habla de ellos, como si fueran un asunto de estado, poneros a contar los minutos de televisión que ocupan y os daréis cuenta de que en este país es más importante que Andreita se coma el pollo a que todos tengamos un puesto de trabajo digno, una formación que se equipare con la europea o una cultura y educación que parezcan suficientes como para que las civilizaciones venideras nos recuerden. Aquí no, este es el país del lingotazo, del cachondeo, de la compra de votos a base de cheques guardería, promesas infinitas de 400 euros, planes de estimulo de la economía estúpidos que han hecho llenar los bolsillos del amigo de otro amigo que a su vez tiene un primo que ahora se dedica a fabricar carteles; por eso; puede que solo por eso, yo esperaba más de Risto, esperaba que hiciera un programa de denuncia Social solido, coherente, inteligente, morboso y qué me he encontrado, pues un tímido especulador sin argumentos sólidos que si se tuviera que juzgar a sí mismo, se nominaría directamente.

→ 3 comentariosCategorías: Uncategorized
Etiquetado:

Morir de soledad

Agosto 23, 2009 · 1 comentario

Luna llena

Puedo ser planta y guarecernerme entre las sombras de un jardin deshabitado.

Puedo ser nube y cabalgar por un angosto cielo verniego.

Puedo ser estrella que a miles de millones de años luz te guiña los ojos.

Puedo ser un caballito de mar que se ha perdido en las aguas pacificas y cristalinas de una isla pintada en el oceano.

Puedo ser la bacteria que te mete en la cama.

El diablo que te ata a esa sensación.

Esa, ya sabes que dura 30 segundos.

Puedo ser un girasol que se abre ante tu presencia y gira en redondo en un campo solitario… quemado,ciego, ¿triste?

Puedo ser la canoa y la toalla y la arena.

Puedo ser la sombrilla que esta quince días esperando a ser desclavada.

Puedo ser la cerveza que se abre en la barra de una caseta de fiestas cualquiera.

Puedo ser cancion , quisiera o querria, sonar desnuda en una playa desierta mientras algunas manos y pies se empeñan y despeñan en hurgar entre la arena.

Puedo ser la luna, que brilla y brilla tanto que a cualquier amante exaspera.

Puedo ser la resaca, el porro, la cenicienta (cómo era) espera.

Puedo ser un tanga en saldo,

un dardo

una quimera.

Puedo ser polvo y volar entera

por las dunas de marruecos mientras un turista se entierra en el vago estres que llama a su puerta.

Puedo no ser nada

me gusatría que así fuera.

Pero aquí estoy y el hecho es que sería mejor sino estaría o estuviera.

Bailando sentada en el quicio de tu puerta

soñando que me deshaces en tus manos pequeñas,

bebiendome las ranas de esta laguna incierta.

Puedo ser aire,flor, manta, tenaza, esquela

puedo ser en realidad lo que quiera

me puedo repetir, repetir y repetir , esta es mi pequeña miseria

y aquí hago y deshago lo que se me antoja desde pequeña.

Puedo ser tu…. ¡Venga! Que mas quisieras

levantarte una mañana, abrirte en canal todas las venas

sentirte siempre viva

donde quiera que fueras

no depender de la opinión que dependen las abejas

que es, la de querer ser alguien sin saber siquiera quien eras

Puedo ser blanco, negro, un gris cualquiera

¿esto que es lo que es?

Ojala lo supiera…

empezó como una declaracion de amor y ahora es la fuerza

que me obliga a levantarme de esta silla

donde me sentaron a la fuerza,

donde me dieron esquinazo.

Mira,

aquí estoy despierta

abriendo los ojos.

Porque soy lo que soy y me da igual

a quien coño le duela.

Puedo ser planta, arroz, hombre o histeria

tu tambien puedes, busca dentro, sentiras la fuerza..

de tener que navegar rio arriba

como un salmón cualquiera

que solo quiere deshovar

su espermitos en la hiedra,

que es el rio, que es la naturaleza

que es toda la vida…

La vida entera

llena tus pulmones

esto es la madre tierra

que te dice puedes ser, eres lo unico

que aun muerto se desentierra.

Vive en la preciosa libertad

sé la lenta espera.

Play on

→ 1 comentarioCategorías: Amigos · Cultura Lesbiana · Poesía

Visibilidad

Julio 26, 2009 · 8 comentarios

portada_Visibilidad 

Para aquellos y aquellas que estabais esperando, mi  nuevo libro ya se encuentra a la venta.

Os dejo el enlace

http://www.bubok.com/libros/13361/Visibilidad

 

Espero os guste.

→ 8 comentariosCategorías: Uncategorized

Sexual Healing

Junio 20, 2009 · 1 comentario

Pensamiento azul sobre fondo blanco. Me hablas sobre el cerebro, su estructura, sus juegos, las pasadas que nos juega en la antesala de la recompesa. Me acomodo, ante mí se dibuja la palabra orgasmo y un sentimiento inanimado de vergüenza recorre mi espalda. Llegamos a la conclusión, ya sabes, la de que Vangok se amputó la oreja no en un ataque de ego artistico sino en un arrebato de dolor auditivo. Me creo perdida, envuelta en un papel celofan que recuerda a una canción de Jazz. La resaca es una poderosa arma de autoconocimiento.
Me escribe, me escribe mucho desde hace mucho tiempo. El pasado vuelve a mi como si yo quisiera abrirle la puerta. Cepillo con una escoba la arena de mi puerta. En mi sueños pesco camarones de colores, de nuevo extiendo redes, vuelvo a nadar entre las gambas de un estanque cristalino, de nuevo lloro de emoción y eso me hace feliz… vuelvo a sentirme viva.
Pensamiento azul sobre fondo blanco. Te sonrio, he vuelto a sentarme sobre mi hipotalamo. Ya no quiero ser nada, abandonar cualquier postura es lo unico que me importa. Te veo resplandecer, en el calor de la noche, me afilo los colmillos, me relamo buscando en la oscuridad tu abrazo incierto. Como una gata, sin saber que esquina de tu cuerpo es la más adecuada para restregarme, me apreto contra tu espalda quedandome dormida, soñando que ya haciamos el amor, sabiendo que reinventabamos el sexo. Me despiertas, de nuevo caes sobre mi, eres torre de babel que ha dejado de comprender el orden que existe en los archivos de la mente. De pronto eres aura que no se ve, marea que recorre acantilados gigantes, animal que ataca, mastil en el que hundirme, verso que no se scribe, beso que no se da, agua que ya no bebes.
Eres la sed que me empuja a beber.
Pensamiento blanco sobre fondo azul, tu saliva es la pagina en la que escribo que ya no puedo hacer promesas sobre el futuro desde que Dios me dijo que solo él controlaba el destino de todas las personas y las cosas.
En la medio de la noche sueño, que los lagos del planeta son infinitamente azules, que ya casi nadie muere por amor, que la noche fresca sigue al día templado. Que la lluvia es una promesa de recompensa y que en realidad nunca es demasiado tarde sino una sabe dejar atrás las cosas.

→ 1 comentarioCategorías: Uncategorized
Etiquetado: ,

Yo, soy del Celso.

Mayo 30, 2009 · 2 comentarios

PortezueloEl que ha muerto tenía los ojos grises como el plumaje de un halcón peregrino. Se habían vuelto pequeños con el paso del tiempo, permanecían avidos en sus cuencas y aunque contaban entre los dos la historia más cruenta de la España reciente nunca dejaron de ser vivarachos e inquietos.
Los ojos de todo abuelito que se preste son vivarachos.
Cuando una perdida te sobreviene, así, de pronto, como sobrevienen las perdidas, una es incapaz de reaccionar de una forma mediantenamente digna. Ni aún esperando esta cruenta noticia resulta facil mantener el carácter castellano y la compostura. Admiro a las personas que son capaces de no llorar, ni gemir, ni patalear en el suelo, ni decir absolutamente nada cuando alguien que es muy querido para ellos se les va. Yo sabía la noticia, no era desconocida para mí, sabía que iba a suceder en poco tiempo, luego paso lo del sueño, de nuevo. Soñé el fin de semana anterior que entraba en nuestra alcoba y tenía como veinte años menos, llevaba sus gafas de leer puestas y le pregunte , ¿abuelo que estas buscando?. Y me contestó: Mi libro, me voy. Su libro era por supuesto el Quijote en castellano antiguo. En ese momento supe que el final estaba cerca. Le vi bien, con un poco de prisa, pero sano, otra vez vivo, otra vez resuelto a cruzarse España de cabo a rabo aunque fuera caminando. Lo demás fue cuestión de esperar.
Esperar.
A que las plantas echaran flores.
A que hiciera mucho calor.
A que amarillearan los senderos del pueblo en todas partes excepto en el lugar oportuno, la laguna que esta cerca del cementerio.
A que se hiciera de día, por si podía abrir los ojos y ver de nuevo el sol.
A que fuera lunes porque el fin de semana es el momento de descansar despues de una dura semana de jornadas “allí fuera”.
A que la vida entera y no solo una mala época volviera a pasar por delante de sus ojos, esta vez apagados y moribundos.
A que la paz y el descanso entraran por su cuerpo y volviera a ser el mismo, como aquellas tardes en las que siendo muy pequeña me llevaba con él al huerto y me enseñaba a hacer los surcos en la tierra, a regar, a atar las plantas de tomate a una caña para que no se veniceran por el peso. Me enseñaba a compreder que la sandía y el melón deben tener un tamaño idoneo de recogida, que uno debe ser cuidadoso y no destrozar aquello en lo que ha trabajado con tanto empeño durante muchos días al sol. Me enseñaba que montarse en un burro era el mejor medio de transporte en pleno agosto, que hay lugares donde es mejor no subir con un coche, que una piedra puede ser un trozo de papel higiencio y que siempre existe un buen momento para leer un libro.
Me enseñó que en la vida es mejor no escoger bandos, que todos los que pretenden convertirte en algo terminaran haciendote sufrir. Que hay veces en las que no hay más remedio y que en esas ocasiones hay que ser muy valiente y llorar, llorar hasta que todo el dolor que uno tiene dentro salga fuera.
¿No teneis la sensación de que con cada muerte que vivis se pierde un trozo de vuestra propia vida?. Yo creo que en esta ocasión he dejado resbalar por aquellos senderos un trocito muy querido y muy pequeño de mi infancia.

→ 2 comentariosCategorías: Amigos · Leyendas · Relatos
Etiquetado:

H1N1

Abril 28, 2009 · Dejar un comentario

Imagínate que un día está de que te mueras. Del palo de empezar a enfermar sin motivo mientras un virus malévolo y conducido por nuestro gobiernos, desgobierna las calles. Tantas veces lo he visto en alguna película de tinte catastrófico, tantas, que verme en una situación así, gustándome tanto el género tendría gracia. Y ahora ¿qué?, me preguntaría mientras un sibilino y persistente pánico siembra las calles y ahora… qué.

Últimamente y gracias al último libro que me he leído me ha dado por hacer listas de cosas, es gracioso haberme sentido tan preocupada por ese viaje que no hice, por esa chica que no abordé, por esa otra que si fue abordada, por las millones de barbaridades que he dicho y he hecho en público, especialmente cuando era de noche, había salido de farra y me ponía el mundo por montera. Es graciosísimo, lo he pensado mucho… la respuesta, ya sabes, la de ¿Qué harías si supieras que vas a morir en diez días? Y la verdad es que no tengo una respuesta. Lo gracioso es que no tengo una respuesta. Lo habéis pensado en serio, no en un mundo idílico sino en uno gobernado por el miedo, por el pánico, por el desastre funcional a todos los niveles, lo habéis pensando en medio de una jungla en la que lo único que importa es la supervivencia.

He sobrevivido a dos atentados, he estado en el lugar equivocado y he dejado de estarlo y mi destino era estar allí y no se cumplió, por eso creo que soy una superviviente, no porque haya hecho nada especial por librarme de ninguna catástrofe sino porque el azar me ha ayudado a no estar en el sitio que tendría que estar cuando todo pasase. El retraso de un tren, una promesa de inicio de una vida mejor, un padre.

Me importaría una mierda lo que piensa la gente si dentro de diez días se declarase una pandemia mortal, sería tan importante lo que somos y lo que aparentamos ser y lo que es más importante, cómo de importante es como viva su vida tu vecino si la tuya propia está en peligro.

Piénsalo en serio, ¿te hace feliz esta vida?

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized
Etiquetado:

Shiva

Abril 3, 2009 · 2 comentarios

 

Hoy el post lleva impreso el rollo coca-cola.

Solo quedan 113 días para el lanzamiento de mi último trabajo, con una sorpresa que nadie se espera. Podeis visualizar mejor el contenido del script (contador) desde mi página personal http://www.monicamartin.es/. WordPress no admite Js.  Por lo demás no adelanto nada, os aseguro que la espera mercerá la pena y será absolutamente asequible.

Por cierto, ¿Cuántos de los que habeis votado en la encuesta de la izquierda a favor de “Como un templo” lo habeis hecho a conciencia?

Para los despistados, Sin Control aún continua a la venta, desde Bubok. Nueva edición, nuevo precio. http://www.bubok.com/libros/5090/sin-control

Es lo que tiene haber nacido en esta época, una igual vale para diseñar una página web, que para maquetar y editar un libro, que para ponerlo a la venta en un portal, que para escribir artículos de opinión, novelas, relatos y poesía. Me siento como Shiva, no por haber alcanzado el grado de Deidad sino porque en algunas ocasiones necesito cuatro brazos. Desde luego continuar con esta marcha sería totalmente impensable sino fuera por el apoyo de algunos y algunas de vosotras que continuais ahí a pesar de todo y no solo hablo de amigos y familia, que tambien, hablo de los incondicionales.

El post tambíen va de felicitaciones, quiero felicitar a Libertad Morán por su último artículo sobre series que incluyen personajes Lesbicos. He disfrutado leyendolo, como sé que  a veces entra por aquí aprovecho. Felicidades, buen artículo.

Tirón de orejas para el jurado de Fama…¡La imunidad para Yure ya!!!!!!!!. Increíblemente sexy, trabajadora y creativa, si esta mujer no se merece ese gesto de reconocimiento me amputo la mano derecha en mi proximo sueño.

Saludos, navegantes, que lo paseis bien en Semana Santa.

→ 2 comentariosCategorías: Información

Fronteras.

Marzo 27, 2009 · 1 comentario

frontera1En ocasiones nos da por mirar hacia el horizonte, es en esos días despejados y luminosos en los que nos sentimos menos humanos; dotados tal vez, de una sustancia divina que nos confiere la suficiente fuerza, física y mental que necesitamos para afrontar nuestro día a día; en los que no somos conscientes de lo que tenemos. No nos hacemos la pregunta, esa pregunta molesta y capciosa que retumba en los momentos de espera en los que el tiempo ha parecido detenerse. Momentos en los que estamos obligados a ser un mero receptáculo de la vida. Véase, el trayecto en tren hasta llegar al trabajo; léase, la duermevela que quiere removernos cuando estamos a un paso de caer en las incunables manos de morfeo.

Todos tenemos una pregunta, es de ley, pero casi nadie está dispuesto a averiguar la respuesta.

Mientras tanto seguimos, criptonita en mano con nuestro ritmo.
6 AM. Suena el despertador. Desayuno, ducha, conducir hasta la estación.
7:45 AM . Coge tren o el tren te coge, que más da, llega un momento en el cual una pierde la perspectiva de las cosas.
8:12 AM. Sal de tren. Coge Metro.
8:45 AM. Llego al trabajo…
Me enfado
Trabajo
Me enfado
Trabajo
Me vuelvo a enfadar
Trabajo
Me siento insatisfecha pero no existe otra opción
Eso me enfada mucho más
Llega la hora de comer.
Tapper.
Más criptonita.
Vuelta al trabajo
¿Hoy se irá pronto?, Espero que si, es lo único que me da esperanza
Vegeto
Trabajo
Vegeto barra trabajo barra vegeto
Es mi hora salgo.
Corremos hasta el metro.
Tren

Me duele la espalda y la cabeza. Se me duermen las piernas. Hoy ha llegado hasta la misma llaga de mi orgullo, y que tenga cada día que soportar semejante sarta de argumentos sin sentido, que tenga que soportar la estupidez suprema venida hasta mi puerto cada día laborable de mi vida. Es lo que hay, pues sí, es lo que hay. Encojamos los hombros por el momento.
15 correos por jornada y cada día tengo las cosas menos claras. Me aburro, me exaspero, me siento iridiscente en el quicio de mi silla. Rutina. Eso es la rutina, una sustancia que se te pega por todas partes como si fuera aceite y no hay manera de despegarlo. Parece que me han untado de alquitrán y después me han emplumado, todo con el objeto de reírse abiertamente de mi.

Realizo esa cuenta mental de nuevo. Llevo realizando esta cuenta unos cuantos meses.
Hora y media ida más hora y media vuelta igual a tres horas.
Tres por cinco igual a quince horas semanales.
Quince horas semanales por cuatro igual a sesenta horas al mes, es decir una semana y media de horas laborables se pierden todos los meses en mis trayectos tele transportables camino del trabajo. 60 horas mensuales de mi vida se escapan por las vías del tren, sesenta horas de mi vida son invertidas en absolutamente nada. Algunas veces leo o escribo, otras escribo o leo. Las menos, gran parte del tiempo lo invierto en vegetar y evitar la pregunta. Ya sabes que pregunta.

Pisotones, empujones, caídas, apretones, el aliento de la gente que te respira en la nariz. La prisa, la impaciencia, los retrasos, los esqueletos de yonquis que todas las tardes vienen a pedirme dinero para comerse la heroína No les llega, para comprar pan, necesitan un chute.
Después de nuevo el coche. Son las ocho de la tarde. Tengo suerte hoy mi cabeza no explotó.
Ana dice en España tenéis miedo.
Pues si lo tenemos, por eso nos hemos convertido en los santos esclavos de esta patria. Alguien tiene que darle comer a los bancos, pobrecitos, a ellos tampoco les llega para comprar el pan necesitan su dosis y es que la ambición nunca es pagada con moneda suficiente. Buen invento el de la moneda, si señor, el problema es que su producción estaba avocada a ser infinita. Cuantos problemas se ahorraría el ser humano si necesitará cada vez menos en lugar de necesitar cada vez más.

Mi momento, 45 minutos de Spining, allí me imagino entre verdes praderas que un día crucé. Vuelvo a sentir el sol en mi cara, el viento, el olor de los pinos, la frustración de haber hecho cuarenta kilómetros en vez de sesenta. La criptonita fluye por mis venas, es lo primero que hago en todo el día porque realmente quiero hacerlo, lo primero que es exclusivamente territorio privado, es mi momento de victoria a través del sufrimiento. Mi mente se pone en modo trabajo. Soy off. Estoy off. Solo respiro, recuerdo a mi padre enseñándome a montar en bici. Los músculos son un río de sangre que me hace sentirme poderosa, ni siquiera yo misma conozco el alcance de mi fortaleza; aquí arriba me siento invencible, preparada llegar a cualquier sitio. Este pensamiento peligroso me domina, no seré la primera ciclista que inicia un viaje del que quizá no retorne. Tienes que conocer tus fuerzas, tu limite, medirte. Existe un punto de no retorno, hay que conocerlo o tal vez se haga demasiado tarde para volver, por eso exploraba cada día mi resistencia física y mental. Con la mental no tenía problema , en general no la he tenido nunca, me siento lo suficiente fuerte mentalmente para afrontar cualquier reto mental que se me plantee.

Soy Parkman con los ojos en blanco, recorriendo lugares que no conozco. Aquí ni siquiera escribir es importante, lo importante es llegar, no importa cuanto duela. No importa cuanto se haya perdido por el camino, a menudo todo lo que no es realmente vital e importante para el ser humano se convierte en el mayor escollo con el que creemos encontrarnos. No lo encontramos lo llevamos con nosotros y resulta insufrible continuar hacia delante mientras no nos demos cuenta de cuanto peso llevamos a las espaladas. El lastre tiene que ser liberado del equipaje para poder continuar, sin sentar precedente, esto es una máxima en la vida.

Abro los ojos, el bipper automático me ha despertado, relajo, relajo, relajo. Respiro, respiro, respiro.
Sin ninguna declaración de intenciones por el momento, por el momento lo importante soy yo, llegar hasta la meta, la frontera, el límite es la meta. Conocerlo, porque aún me es desconocido. El limite es no entrar en el juego de quien juega en lugar de explorar. En lugar de explotar. Explota, me gustan las vísceras ajenas.

Llega el fin de semana, para engrasar las máquinas nos hacemos 8 kilómetros, ni siquiera sudo. Me divierte eso sí, probar que mi burra aún funciona con un mínimo mantenimiento. Somos parecidas, yo no necesito mantenimiento, sin embargo continuo funcionando.

Un día ya no miras más hacia el horizonte, bueno tal vez sí, de vez en cuando mientras estoy tumbada en la cama con la rodilla derecha inflamada, haciendo cuentas sobre las horas que he perdido sobre cuantas veces me he sentido frustrada por no haber llegado al límite; atisbo el horizonte que sigue ahí, inalcanzable y me hago, dolorosa lesión en poder de mi cuerpo, la siguiente pregunta, ya sabes, la pregunta… ¿no será que de verdad mi frontera era inalcanzable?

→ 1 comentarioCategorías: Viajes
Etiquetado:

Parole, Parole, Parole

Marzo 3, 2009 · 2 comentarios

Han pasado unos cuantos días. Echo de menos su olor. Vilma, yo, nos paseamos a tientas por la oscuridad de su recuerdo. La línea del recuerdo es como la de la soledad, relativa, temblorosa, pública. Este fin de semana no ha habido cañas. Echo de menos mi tiempo de cañas, de juntarnos unas cuantas, de hablar. Hubo sin embargo un bocata de calamares en Atocha, un grupo de adolescentes americanos que hacían ascos a una paella. Un beso, un abrazo, más fotos con las vacas de colores, una despedida furtiva y como siempre, después de todo, el miedo. Miedo a ser descubierta. Miedo a sentirme descubierta. Después una hermana y otra y otra y un reencuentro , Mariangeles, más mujer de lo que solía recodarla y más cansada también.

Ella y todos los años que la acompañan.

La certeza.

La certeza, dice:

- Voy a ser abuela.

Joder. Neni, la marigelis, abuela. Que fuerte!

- Todos los días salimos a buscar trabajo y después… depués ¿qué?

Miramos en redondo alrededor del puente de humo que nos rodea.

- Las Voldam.

- Las voldam? – Esto no son cañas son voldam no es lo mismo.

- Chato – Grita – Las voldam… El chato, que no tendrá más de 25, confiesa, a su pesar que no le quedan. Se encoge de hombros como sino puediera hacer otra cosa.

- No me quedan- Dice.

Y yo siento que la tercera guerra mundial se abre paso en escena. Hamsira, se rie con dolor del reflejo plantar-talonar, se deshace en sonrisas. Llega el momento de la verdad. Hablamos de tíos.Es lo que toca hay que opinar. Después hablamos de mi, pataditas en el corazón, sigo pidiendo té, todo mi cuerpo quiere té. Conozco demasiado bien el punto en el que la línea, esta vez del control, se difumina.

Marigelis abuela.

Y yo casada.

La vida, incluso cuando la crisis ha dejado de ser un tema de conversación, es cruel. Te permite ver como te haces mayor, como fisicamente estas cansada, como mentalemente te vuelves rígida y justo cuando te das cuenta que vas perdiendo la tarde de un sabado en discutir con un chaval porque los de la mesa de enfrente tienen Voldam y tú no, cae sobre ti todo el tiempo que pasa sin darte cuenta. Como un mazazo, de golpe y sin aviso, las ves ahí, naciendo justo desde tus ojos entrecerrados. Son arrugas, la piel se cae. Tengo miedo hamsira, me hago mayor.

- Pues si, abuela.

Y yo soñando que de pronto me quedo embarazada, soñando en la soledad de su ausencia que tengo en casa nidos con pajaritos muy pequeños, elefantes y algunas otras especies animales que desconozco. Será que mi reloj biológico se ha despertado. Menudo marrón. Entre tanto pierdo el tiempo, hablo con mi perra. Espero su próxima llamada, hablamos durante horas, casi parece que no te has ido. Me acuestas y esa noche sueño que hemos hecho el amor como salvajes en el borde de una acantilado verde.

El mar al fondo.

Bravo.

El sabor de tus besos

Marigelis abuela y yo, yo deshecha con cada uno de los olores de ese sueño. Deshecha por los pajaritos, porque así de pronto me siento más mayor de lo que soy. Pasan las horas mi abuelo levanta cabeza. Iba a morirse pero ha decidido que de momento no le viene bien, mi madre me cuenta, abuela también toda ella, que el capellán del hospital se coló en su cuarto. Venía a darle los santos sacramentos.

- Vengo a darle los santos sacramentos-

Dijo

-Usted ¿Se arrepiente?

Dijo

Y mi abuelo contesto

Yo, no me arrepiento de nada

A mi me han hecho mucho daño, no me arrepiento de nada-

Es un genio. Los genios no deben morir, lo decía Mecano. Pasan las horas, Yoli no contesta a mis tam-tam cerebrales. Por cierto Marigelis, abuela… pero yoli, madre y yo, esposa. Todas con titulo oficial.

Vuelves a llamar de nuevo no te cuento lo del acantilado, me siento obscena. A cada golpe de tus palabras vuelve a mi tu recuerdo, el sabor de ese bocata en Atocha, lo guapa que estabas. La carnosidad de tus labios se graba a fuego en mi mente. Un escalofrío me parte. Me arrepiento de no haberte besado. Me siento como una imbecil. Te cuento que he ido a ver a mi mamá, que mi abuelo está mejor pero que se siente preocupado, después de la visita del capellán cree que vamos a enterrarle. No me cansaré de decirlo, hay personas que no saben, de verdad, cuando es totalmente innecesaria su presencia. Maldigo sus santos sacarmentos en siete lenguas muertas diferentes, después me quedo tan a gusto. Perjuro. Te digo, convencidisma, que un hijo mio jamas se bautizara a no ser que sea por decision propia y con la mayoria de edad en la mano. Y aún así tendría que ver si ya la iglesia paga a hacienda impuestos al mismo nivel que los demás ciudadanos. Me caigo de culo.

¿Desde cuando voy a tener niños?

Los nidos de pajaritos

Los elefantes

La marigelis

Las voldam Yoli, Lola, Ivan y la distancia.

Tú y el acantilado volveis a mi cabeza casi me alegro de que ya sea domingo.

 Mientras pienso no trabajo, mientras trabajo no pienso.. y no me acuerdo, por supuesto, de tus lunares

Y tu piel

Y tu espalda

Y esa sonrisa que me vuelve idiota.

De la buena suerte que tenemos (pajaritos incluidos)

Del tiempo que hace que no nos sentamos en un prado.

De como aprendí a leer entre lineas.

Del sabor salado de tu sexo.

Mientras trabajo no me acuerdo…

De las noches que paso buscando tu cuerpo en la cama mientras no estas.

De cuando estas y no te encuentro.

De cuando, por desgracia, tú si me encuentras y tienes los pies helados.

No me acuerdo

Del tiempo que pasa mientras los sueños idiotas de una mujer que teme ser madre, esposa, hija surgen de su mente y le recuerdan que puede que algún día sea demasiado tarde.

Y me siento frente a ti, incluso en la distancia y mirando tus ojos que imagino brillantes y negros me preguntas algo para lo que no tengo una respuesta,

Pero tú, ¿Desde cuando quieres tener hijos?

→ 2 comentariosCategorías: Amigos · Humor · Leyendas · Relatos